Blanqueador de dientes

Si tus dientes tienen color amarillento o están manchados, hoy te daré algunos consejos caseros para que puedas disfrutar de una sonrisa envidiable.

Para poder lograr tener unos dientes blancos es muy importante cepillarlos, por lo menos 3 veces al día y utilizar hilo dental para quitar restos de alimentos que se alojan entre los dientes. Debes realizar la limpieza bucal con paciencia para evitar que se forme la placa bacteriana, ya que si no se tiene cuidado, la placa se va adhiriendo a los dientes y se convierte en sarro.

El café y el cigarrillo también producen manchas en los dientes difíciles de eliminar, si no puedes evitar consumirlos por lo menos cepilla tus dientes con más frecuencia.

A continuación te recomendamos algunas recetas caseras para blanquear los dientes, no se debe abusar de ellas, para no dañar el esmalte que los recubre.

Cepillado con sal fina y limón.

En un molde pequeño (no metálico) añade una cucharadita de sal fina y vas agregando gotas de limón hasta formar una pasta.

La cantidad no tienen importancia siempre y cuando sea la suficiente para mojar el cepillo en repetidas ocasiones.

Este remedio tiene buenos resultados para quitar las manchas en los dientes , poniendo mas atención en las zonas con manchas o más amarillentas.

La sal actúa como abrasivo y el ácido del limón actúa quitando las manchas.

Debes tener cuidado de no friccionar las encías con esta preparación para no causar irritaciones en ellas.

Cepillado con bicarbonato y limón

El bicarbonato se usa comúnmente para blanquear dientes y puede ser usado de distintas maneras.

Si los dientes están amarillos puede ser usado solo y si lo que necesita es mantener los dientes blancos puede ser mezclado con la pasta dental y llevar a cabo el cepillado habitual con esta preparación.

Enjuagues con agua oxigenada

No se debe realizar más de tres veces por semana. Se utilizará agua oxigenada de 10 volúmenes (no más alto porque quema) como enjuague bucal, manteniendola en los dientes por 30 segundos, luego se tira y no se enjuaga.

Se recomienda realizar este procedimiento después del último cepillado dental, antes de dormir.